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martes, 3 de mayo de 2016

Cristo Redentor

Es un enclave que representa a todo un país, el del Cristo Redentor que mira a Rio de Janeiro desde el monte Corcovado, a 700 metros de altura. Resulta inspirador de día, cuando el paisaje desde lo alto quita el aliento, y de noche, cuando se ilumina y la figura parece 'volar' sobre la ciudad. La estatua mide 38 metros de alto y fue inaugurada en 1931.

Puente Golden Gate

Cuando lo tienes delante, no puedes dejar de mirarlo. Es una construcción hechizante que no se sabe desde qué lado es más bonita, si desde San Francisco o desde Fort Point, más cerca de Sausalito. Vale la pena recorrerlo (a pie, en coche o en bici) y dejarse sorprender por los carteles que invitan al usuario a que realice una llamada a asistentes psicológicos antes de usar el puente para suicidarse.

Torre Eiffel

Es un emblema no solo de su ciudad, París, y de todo Francia, sino quizás de Europa entera. Recibió el nombre de su construcción Gustave Eiffel, que la proyectó en 1889 para la Feria Mundial que iba a celebrar el centenario de la revolución francesa. Su edificación duró 2 años, 2 meses y 5 días y, aunque fue diseñada para durar solo 20 años, va a cumplir siglo y medio (gracias a las frecuentes restauraciones).

El Salvador sobre la sangre derramada

En San Petersburgo (Rusia) se encuentra el número 12 de la lista, una espectacular iglesia que se empezó a construir en 1883 justo encima del punto exacto donde, dos años antes, fue asesinado el emperador Alejandro II. El templo deslumbra con sus torres multicolor, la rica decoración exterior y sobre todo con sus impresionantes mosaicos interiores.

Puente Carlos

Envuelto en la bruma, de noche, bajo la lluvia, al amanecer, al atardecer... cualquier momento es bueno para recorrer los 516 metros del puente Carlos, entre la ciudad antigua y la colina del castillo, y sobre el río Vltaba. Estatuas con leyendas, artistas callejeros y puestecillos de artesanos completan este precioso paisaje en pleno corazón de Praga.

Burj Khalifa

Míralo bien: con sus ¡828 metros! es el edificio más grande del planeta, y solo por esto merece ocupar un puesto en la lista. En la planta 124, una zona de observación permite ver todo Dubai y gran parte del golfo Pérsico. La mitad del edificio (hasta la planta 156) está hecha en hormigón y el resto en acero, que es más ligero.